Sana

2016-2006
Analog photography of 4×5″ plates [Fotografia análoga de 4×5″]
Photo-documentation a the Centro Cultural PUCP Gallery, Lima, Peru. 2016.

The collective trauma produced by the Internal Armed Conflict in Peru has left open wounds and scars in our society. However, these did not affect everyone equally. It was primarily Andean and Amazonian communities that faced the most severe forms of violence and the most enduring consequences. As a society, we have not yet managed to create meaningful spaces for reconciliation to confront these marks.

Sana [Heal] portrays native Peruvian plants as a reminder that our relationship with the land is sustained through knowledge and care. Each photographed species, its roots, leaves, bark, and stems, forms part of an ancestral body of knowledge in traditional medicine that understands the earth and its inhabitants as components of a living organism. Their healing qualities reside in their medicinal properties, but above all in the relationship they maintain with the territories and the communities that have preserved them. By photographing them on large-format analog plates, the textures of their surfaces are rendered with precision, amplifying a state of attention and care toward their bodies. Sana proposes the possibility of healing wounds that are in a process that is organically slow yet active, in connection with our territory.


El trauma colectivo producido por el Conflicto Interno Armado en el Perú ha dejado heridas abiertas y cicatrices en nuestra sociedad. Sin embargo, estas no afectaron a todos por igual. Fueron principalmente las comunidades andinas y amazónicas quienes enfrentaron las violencias más graves y las consecuencias más duraderas. Como sociedad no hemos logrado crear espacios significativos de reconciliación para afrontar estas marcas.

Sana retrata plantas originarias del Perú a modo de recordatorio de que nuestra relación con la tierra se sostiene en el conocimiento y el cuidado. Cada una de las especies fotografiadas, sus raíces, hojas, cortezas y tallos, forma parte de un saber ancestral de la medicina tradicional que concibe la tierra y sus habitantes como parte de un organismo vivo. Sus cualidades curativas residen en sus propiedades medicinales, pero sobre todo en la relación que mantienen con los territorios y con las comunidades que las han preservado. Al fotografiarlas en placas analógicas de gran formato, se evidencian con precisión las texturas de sus superficies, amplificando el estado de atención y cuidado sobre sus cuerpos. Sana propone la posibilidad de curar las heridas en proceso orgánicamente lento, pero activo, en conexión con nuestro territorio.